martes, 26 de julio de 2011

"Escenas del capítulo anterior" MUME.




Como prólogo y parte de la función en los salones del museo estaban
los muchachos que ya empezaban a acomodarse para formar las estatuas
vivientes, a modo de muestra y complemento de lo que luego se vería en
la función,  se escuchaba el murmullo de las personas, que de la mano
de Gustavo lo recorrian,intercambiando opiniones, comentarios,
empezando a cargarse el ambiente de emociones fuertes  donde ya se
empezaba a confundir el pasado con el presente, viviendolo como un solo
tiempo.


                 viviana.-



Siento todavía el olorcito a leña quemada de ese fogón imaginario que recorre mis ropas y lo más profundo de mi ser.

Son esos fogones en estas noches frías de inviernos donde la palabra, el aliento, las sonrisas, los chistes que solo entendemos nosotros con nuestras vivencias nos van dando calor y fuego interno, nos vamos sintiendo llamita de este gran fogón que es Actorantes, parte de otro gran fogón
como es el Teatro Espontáneo.
Este fue algo especial, quizás porque siento  que el grupo va entendiendo y haciendo carne esto de que una función termina y comienza aquí. Cerramos el telón de nuestros corazones a las historias que nos atravesaron y las abrimos nuevamente de par en par esperando la próxima historia, el próximo acontecimiento, la próxima transformación.
Las historias de años de cárcel, las historias de desarraigo culturales, familiares y de vida que producen los exilios, las historias de mendicidad de cosas materiales y afectivas que recorren nuestros días, parecen todas quedar encerradas en esa bolsita del abuelo de Ana, que cuenta en su crónica Juan.
Y me imagino que vamos creando una bolsita, nuestra propia bolsita, llena de historias, de risas, recuerdos, de batallas de teatro espontáneo, batallas de amor. Y quizás algún niño, algún nieto, en alguna función de teatro espontáneo, o alguna otra cosa mejor por crear, la abra y diga, acá están las batallas de mis abuelos, los actorantes.....


               Gustavo.-


La  batalla  de  los  futuros  actorantes…
la  historia   después  de  la  historia   y   después  la  historia… y  después…
Y  en  eso  sigue  la  vida,  después  de  nuestra  propia  historia vendrán nuestros  hijos   contando  sus historias  que  fueron  las  nuestras  …  nuestros  nietos  contando  sus  historias    que  también  y  además   fueron  nuestras…  desgranando  historias   a  veces  mínimas,    a  veces  grandiosas.  
Llenando  bolsitas…  con  otras… nuevas… distintas   y    esperanzadoras   emociones.
Encendiendo  otros  fuegos,  armando  otros  fogones. 
Escuchando  a   otro  “compañero  luis” …     
buscándolo  por  las    estepas  de   otros   mundos  más  impredecibles  tal   vez  que  el  nuestro,    que  para  muchos  …  muchos…..  muchísimos    humanos    se  terminaba…
                                         el…..  6  de  agosto  de  l945.
 


una historia empieza y otra se termina

una que se queda y otra que camina
pero la que muere no es la que se olvida
aunque se pretendan memorias vencidas

porque las edades se unen algun día
la vida es redonda y la historia gira
los dueños del tiempo son los que fabrican
hombres y mujeres quemando mentiras

porque hay otra historia bajo la ceniza
igual que una estrella que adentro ilumina
y el fuego sembrado será la semilla
que arderá mañana quemando mentiras

del gallego capella… un  himno  para esa  batalla…

                     Juan.- 

Cuando terminamos la crónica, realmente empiezo a sentir que terminó la función; aunque de un tiempo a esta parte he descubierto que nuestras funciones, que las funciones de teatro espontaneo,no terminan..nunca..   Siguen ahí multiplicandoser en cada uno de nosotros.. 

La función "historias arrancadas" me permitió soltar algunas "cosas". me dio la oportunidad de sostenerlas en esos espacios de unidad. Y también me dejo ver entre las palabras y los silencios  esa conciencia colectiva que no duerme y que no olvida. 

Logré sentirme una arista de la realidad, un elemento más de la memoria , de las imagenes de cada historia, una entidad plastica al servicio de las emociones, una oportunidad,una forma de leer nuestra historia, un agente de transformación abierto a transformar.

Y si... eso mueve, re mueve, descoloca, cuestiona. cambia.

salu a todos y cada uno de los compañeros de batalla!!! este fogón fue como todos los otros Inolvidable!!!!!!!!!!!!!!!!!

               Iliana.-

lunes, 4 de julio de 2011

El teatro no es otra cosa que la vida misma… Peter Brook

Por JUAN ARELLANO.....




Aquella  noche … bajo  el  humo  de  unas  leñas   que  no  ardían  y  unas  tiras  de  asado  que   se   morían  de  frío   por  la  falta  de  brasas ,   ensayábamos   una  pequeña  actuación  con  los  compañeros  del  coro…  todos  mayores  de  sesenta,   yo  con ocho  menos.
El  vino y   el  whisky  corrían  velozmente.  Entre  risas   y  cantos  nos  mirábamos  al  comprobar  que  estábamos  divirtiéndonos  de  un  modo    singular.    Todo  era  improvisación…  asumíamos,  personajes,  gestos,  poses,  miradas…   con  gente  que   seguramente  nunca  habían  experimentado  esas  emociones   que  resultaban  ser  pequeños  descubrimientos   y  menos  ante   un  público  también  improvisado.

Se  acerca  un  compañero  y  me  comenta…”Vo… tenés  que  ir a un  lugar  donde  hacemos  algo  que  te  va  a  gustar…”
Esos “precisos”  datos me  sonaban  a los  clavos  de venta  de  jabones bestline  o  los  tuperware… para  mejor  era  en  un  apartamento  del  centro  con  un  tal  Gustavo  del  cual  me  agregó… “el  apellido  no  te  lo  digo  porque  no  te  vas a  acordar…”
Más que  nada  me  motivaba  la  intriga  de  descubrir  aquello  de  lo  que  mi  amigo  insistía  en  que  me  iba  a  gustar….  “es  tal  cual pa  vos”…
“Ah….  y  andá  a  las  ocho  en  punto …”
Creo  que  fue  la  única  vez  que  llegué  en  hora a  un  lugar.

Un  timbre sin nombre,  un corredor  al  fondo,   la  puerta  de un apartamento  cualquiera,   en  un  lugar  cualquiera  de  la  ciudad…  solo  aumentaban  mi  ansiedad.   Cruzar  esa  puerta  me  introdujo  en  ese  mundo que  iba  a  ocupar los   siete   restantes  años  de  mi  vida  y  pienso  que  el  resto también.

 UN VIAJE A LA ISLA DE LA ESPONTANEIDAD…. 
era  la  propuesta.

En tres o cuatro meses  se  fue  desgranando  ese  viaje.
Me asignaron  un  compa  de  viaje,  que   yo no  elegí,  no  tenía  como  hacerlo…no los  conocía…

Lo  cierto  es  que  aquello  comenzó  a  atraparme …  era    el  tal   “algo”  que  me  había  dicho    mi  compañero  la   noche  con  el  coro   y  realmente  me  comenzaba a  gustar.
Embarcamos  con  unas  pocas  cosas  en  la  mano,   muchas   ansiedades en el corazón  y  miedos  que  no    donde  se  ocultan.


A  medida  que  avanzaba  el  viaje…  en  medio  de    estatuas,  ánforas,  máquinas   y  aperturas  de  cabezas,  sentía  ir  descubriendo  en  mi  interior  una  nueva  forma  de  expresión  y  para mi  que  venía  de  la  arquitectura  y   de  la  plástica  de  lo  cual  la  expresión   es  su  esencia,  era  todo  enriquecedor…  agregamos  a  esto  la  emoción  y  ya  estaba en  otro  planeta.

Recuerdo  hasta    hoy,    el  día en  que  desembarcamos  con  mi  compañero  en la  isla….  éramos   personas  distintas  a  las  que  habían   arrancado  unos  meses  atrás,  las  ansiedades  se  habían  ido    volviendo  fortalezas,   los  miedos  no  existían…  y    el  mundo y la vida se  veían
también… diferentes.

Pero  tal  vez  lo  más  importante  es  que   éramos dueños  de    un    sentimiento  que  nos  hermanaba  de  ahí  en  adelante…
Después  fue  como    el  mensaje  de  Cristo  a  los  apóstoles…” vayan por el mundo…”  
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Lo  que  me  deja  el  teatro  espontáneo
el  hecho   de  poder   comunicar  emociones  mías…tanto como  procesar  y  devolver  ajenas. 
El  convencimiento  de  manejar  una  herramienta  esta     de  transformación  (al fin… después  de  tantas  revoluciones  gastadas)   tanto  en  lo   individual  como  colectivo.
Y  algo  que   no  es  menor…   no  es  posible  hacerlo  sólo….  no  existe  un  actor  espontáneo  en una  plaza  pública.  En  la  tarea  de  conjunto  que  supone , se  tejen  esos  lazos  de  hermandad   que  hacen  de  cada actuación   un  sentimiento  intransferible  y    en  ese  salto  al  vacío   los  brazos  solidarios  de  los  compañeros  siempre,  siempre…  están  tendidos….  y  ese  abrazo   al final…  tiene   lo  imprescindible  en   misticismo  y    magia.
Menos  mal,  porque  hay  tanta  gente  en  este  mundo
que   es  bueno  saber  que    “el  buey  solo  no  se  lame bien…”   y  probar  que  “más  vale  mal  acompañado  que  solo…”     como  también que   siempre  “valdrá   la  pena   tener  en  cuenta  al  bueno  por  conocer…”

Y  al  final  aquella noche  de  asado,  cantos   y  vino  alumbró  esta  aventura    que  hoy  disfruto…                    

un  julio  muy  frío  del  2011