miércoles, 29 de junio de 2011

Gustavo Schlegel - Director del teatro de transformación.



Estaría bueno hacer lo que a uno le gusta, no ?
Un día me planté esa pregunta, porque siempre me gustó el teatro y porque siempre me gustó la sociología. Razones de “índole mayor” hicieron que un día tuviera que dejar las tablas para dedicarme a la facultad, tuve el reencuentro con el teatro recién en ocasión de hacer una maestría en Rio de Janeiro y conocer de primera mano lo que muchas veces había leído en libros y revistas y que se llamaba Teatro del oprimido.
En ese momento se abrió en mí un abanico de posibilidades y casi sin darme cuenta me encontré trabajando en favelas de Rio temas sociales de la vida cotidiana como racismo, violencia familiar, utilizando la herramienta que tanto amaba del teatro.
Mas adelante estudiando psicodrama descubro otra herramienta que me pareció de una gran potencialidad  transformadora, el Teatro de la espontaneidad.
Comenzamos a reunirnos en un viejo teatro de un colegio que había cerrado unos años atrás con un grupo de estudiantes avanzados de los talleres de psicodrama que coordinaba en la ACJ, y que es de hecho el lugar donde ensayamos hoy con el grupo de Actorantes.  Este pequeño laboratorio dio lugar a varias propuestas, entre ellas la conformación de una compañía de teatro espontáneo y la creación de lo que dimos en llamar “Talleres de desarrollo de la espontaneidad”, en ese primer taller que organizamos surge la base de lo que es hoy nuestro grupo de Actorantes.
De esto hace ya siete años, y seguimos recibiendo nuevos integrantes y personas dispuestas a transformarse espontáneamente en la transformación de grupos y de comunidades .
En este año 2011 abrimos nuevamente los talleres de desarrollo de la espontaneidad,  además de abarcar trabajos con instituciones, museos, funciones y ainda mais.
Estos siete años creo que responden a una mirada muy atenta y dedicada a entretejer las conexiones del grupo como forma de presentarnos como “actores en transformación”, que es lo que somos, actores antes, devenimos hoy en una entidad conjunta que promueve procesos de desarrollo personal, grupal y comunitario.
Actores antes y actorrantes, un poco también.


martes, 28 de junio de 2011

Sobre el teatro espontáneo - Ana Veny Actriz


 MI ENCUENTRO CON EL TEATRO ESPONTÀNEO DE TRANSFORMACIÒN

Por Ana Isabel Veny (actriz perteneciente a Compañía Actorantes)

Hace tres años que tomé contacto con el Teatro Espontáneo y sus técnicas altamente
terapéuticas y transformadoras, fue un antes y un después y creo que ya lo llevo incorporado en mi para siempre. Ingresé por la gentil invitación  de Gustavo su Director que ya nos conocíamos de otros grupos de trabajo personal.
Acepté la misma y el desafío de lo que esto representaba ya que nunca había estado en la actuación y sobre todo en un teatro de este perfil que se asociaba a muchos estudios que ya había realizado dentro de terapias de alternativas diversas.
Coincide esta invitación con un fuerte hecho en mi vida que fue la muerte de mi padre, pocos meses después se presenta esta opción que me ayudo muchísimo a trasmutar esos momentos posteriores y a reubicarme desde puestos más positivos.
Allí me encontré con mis actuales compañeros con los que siento un lazo profundo de unión y compenetración energética.
Comienza una trayectoria entonces no solo recreativa sino de óptica de vida diferente donde el teatro espontáneo afloja estructuras personales de pensamiento y sentimiento.
Ya el mundo no es el mismo, ahora fluyo en el día a día sin tantas rigideces ni estereotipos impuestos. Es el espíritu que rompe cadenas mentales y emocionales saliendo del espacio tiempo concebido por lo cultural y entrando en la verdadera espiral de vida interior.
De pronto me vi. aplicando los sistemas de la espontaneidad en forma increíble, surgían de acuerdo a distintas situaciones pero no los detenían los esquemas mentales prefijados, esto ocurría y ocurre con fluidez en donde sea o sea que las armaduras que se van formando son quitadas a lo largo del proceso.
Siento como que me conecté conmigo misma o mejor dicho me acerque a los niveles de autenticidad que llevan a ese átomo simiente o esencia interior.
Cuando nos acercamos a esta senda los miedos y las criaturas que ellos crean dentro de nuestro inconciente se esfuman o se convierten en dulces seres ingenuos.
Es que la técnica aplicada es la ruta y resulta como el agua que lentamente orada la piedra de nuestra personalidad creada en base a lo político, cultural, religioso, valores relativos que no siempre condicen con nuestras necesidades espirituales.
El Teatro Espontáneo me ha traspasado en varias de mis dimensiones, se ha filtrado de manera equilibrada por eso si está incorporado sin vuelta atrás.
Pretendo seguir disfrutando de esta opción transformadora que además aplico en la practica por dentro y por fuera asunto que incluye al grupo humano que me rodea.
Ya son varias las funciones de las que he participado y mis comentarios van más allá aún de lo personal que he relatado, las funciones necesitan del Director, los Actores y sobre todo el Público que es un Actor con mayúscula. Me siento junto con los demás brindando un servicio a otros a través de este invalorable medio ya que permite a los que participan del mismo como Espectactores modificarse energéticamente y cambiar ópticas a través de lo que experimentan en cada función ya que éstas se basan en las historias reales de la gente que participa y que  además pueden ser modificadas hacia positivo en ese momento sanando heridas pasadas dentro de su contexto personal.
El Teatro Espontáneo me dio, me da y me dará la oportunidad de seguir abriendo mi corazón y mi mente a nuevas realidades para convertirme en un ser integral.
Estoy muy agradecida a mi queridísimo amigo y Director el Sr.Gustavo Schlegel, a mis compañeros de ruta artística  y musical espontánea actuales, pasados y futuros por participar todos en esta gran obra colectiva, mil gracias!!!!!!!

miércoles, 15 de junio de 2011

Función Museo de la Memoria - HISTORIAS OLVIDADAS.

Montevideo, mayo 21 del 2011
Museo de la Memoria
Crónica de la presentación de Cuentos de Solidaridad

Cuando recuerdo todas las cosas buenas que sucedieron en ésta presentación, me vienen una cataratas de emociones, que me hacen difícil llevar al papel, pero aquí va. El comienzo excelente, ya que lograron crear mucha magia y la expectativa de cómo iban a salir de la tela negra, y el efecto de las máscaras blancas en los rostros generaba una ansiedad agradable e intriga, por conocer los personajes. O sea que desde el principio todos los sentidos y emociones estaban a flor de piel.
Estoy segura que a pesar de un público que estaba expectante, ante una forma de expresión artística diferente y poco conocida, se logró captar un interés total de parte de ellos, a ser participes y contar sus historias que se vio reflejado desde un principio.
En lo personal debo decir que ha sido la función que mas me llego, tal vez sea por el lugar con todo lo que representa, pero pasé por varias y diferentes sensaciones, desde traer el recuerdo de una época negra de la historia de mi generación, y sentir dolor y mucha impotencia  por las injusticias que en algunos casos siguen existiendo, y esto lo lograron transmitir los actorantes.
Con respecto al tema básico de la función que era la solidaridad, se logró que sintiéramos que no todo está perdido y que se puede desde el lugar de cada uno aportar su semillita, para mejorar la sociedad en que vivimos. Mi sensación en general es que el público, se fue con el alma y el cuerpo lleno de emociones realmente buenas, y que no se defraudó en lo mas mínimo las expectativas de cada uno y es mas se sobrepasaron.
Pero como no todo es color de rosa, solo una sugerencia desde mi lugar como espectadora y habiendo visto otras funciones, es que cuando la gente cuenta sus historia, prestar mas atención a los detalles que ellos nos están dando y voy a dar un ejemplo, en la historia de que las niñas iban a visitar a su padre preso la persona que contaba dijo que ellas jugaban mientras esperaban para entrar, y que esta parte era como algo natural por la inocencia de ellas y a mi me dio la sensación como que no hubo una clara diferencia entre la situación de juego y la que seguía que era de atropello y miedo.
En ésta crónica quiero agradecerles a mis compañeros de grupo por haber movilizado tanto las diferentes sensaciones, que todo fue tan armonioso desde los cuencos y la representación de cada uno en los diferentes roles, que hicieron que pasáramos de un momento de satisfacción por ver que todavía hay gente que se preocupa por el otro, a los momentos de dolor y llanto.
Bueno espero haber podido reflejar todos mis sentimientos vividos esa tarde, y ahora quiero hacer un breve resumen de cómo sucedieron las cosas: se representaron: estatuas con Esperanza, Alegría; arcilla con la palabra Conmovido; ánfora con Emoción fuerte, Identificación, Asombro, Memoria; máquina con Empatía, Agradecimiento.
Historias: Cinthia nos contó del señor que trabajaba en el campo y que por una enfermedad quedó en silla de ruedas, y a pesar del cambio rotundo que dio su forma de vivir logró llevar ésta situación adelante, y seguía haciendo cosas como por ejemplo ir a cobrar su jubilación.
Noelia: La visita al penal donde se encontraba recluido su papá, junto a su mamá y hermana, recordando los momentos que con inocencia vivían y a su vez que dejaron un fuerte recuerdo en su memoria.
Maira: Su historia fue un poco entreverada, pero apuntaba a la solidaridad, aquí se  realizó una estatua.
Los nombres que se dijeron para ésta representación:
-          Darse cuenta
-          Una luz de esperanza entre tanta oscuridad
-          No olvidar el pasado para construir el futuro
-          Estar atentos
-          Nosotros
Gracias!!!!
                                               Mónica   

miércoles, 8 de junio de 2011


                                 
COMPAÑÍA DE  TEATRO  ESPONTANEO ACTORANTES

El teatro espontáneo emociona, ilumina, molesta, perturba, exalta, revela, provoca, transgrede.

Es una conversación compartida con la sociedad. El  teatro es la primera de las artes  en confrontarse con la nada, con las sombras y el silencio para que surjan, la palabra, el movimiento las luces y la vida.

El teatro espontáneo es materia viva que se consume al mismo tiempo que se crea, pero que siempre renace de las cenizas. Es una  forma de comunicación mágica en la que  cada persona  da  y recibe  algo que la transforma.   
En el teatro  los  dioses   y   los hombres  se  han comunicado, pero  ahora  el hombre  le   habla a otros  hombres. Por eso el teatro debe ser más grande  y   mejor que la vida misma.
El teatro es un acto de fe en la humanidad, responsable de su propio destino.

Es necesario vivir el teatro espontáneo para comprender lo que nos  sucede, para transmitir el dolor que flota en el aire, pero también para vislumbrar un destello de esperanza en medio del caos  y la pesadilla  cotidiana.


Abril 2011

Tiempo atrás ...Parroquia de San Pancracio.





Crónica INCA Y PAGOLA     
Grupo Actorantes -  Sábado 19 de Junio de 2010

Afuera es una tarde noche fría, ventosa, destemplada y húmeda… adentro, nos recibe la calidez de las vibraciones de los cuencos, el sonido de guitarra y flautas… No están aún los actores en el escenario, la gente va llegando de a poco.
La música genera un clima de paz, de sosiego, siento que me detengo, que puedo parar, sentarme y disfrutar después de un día difícil… también compartir el diálogo y el clima con amigas que han venido a presenciar la reunión, a ver de qué se trata esto del Teatro Espontáneo.
Entran los actores y se sientan junto al público. Gustavo da las buenas noches y dice que esto tiene que ver con un escenario vacío, como si fuera una tela vacía y la invitación es a poblarlo con historias, con escenas de esas historias, con pinceladas que pinten y nos muestren esas vivencias, que todos podamos verlas y reconocerlas… se hace un diálogo entre todos nosotros, que se rompan las fronteras entre actores y espectadores, que nos volvamos espectactores…
De eso se trata esta magia… comenzamos con un ceremonial, con el sonido de las vibraciones de un cuenco que toma y hace sonar, luego lo pasa a un actor , a un músico y luego a un espectador, cada uno en representación de lo que representa y de todos…
También hoy se celebra un nuevo comienzo, una formalización del grupo como tal a través de una personería jurídica, se inicia un proceso para obtenerla, permitiría abrir nuevas posibilidades…
Hoy tenemos sobre el escenario a Fernando, Macarena, Iliana, Majo y Juan…

Los actores se presentan contando algo sobre ellos, algo que les pasó y el grupo representa la escena.
Fernando cuenta cuando fue de vacaciones en la escuela y durante todo el viaje se sintió mal, descompuesto y terminó internado en el hospital.
Macarena cuenta cuando se peleó una vez con su padre, después vino el abrazo de reconciliación y fue muy lindo…
Iliana, la primera vez que vio a un niño descalzo en la calle y ella era una niña…
Juan cuenta que sus padres vivieron toda la vida en un hotel que era su negocio y se acuerda la enorme emoción que sintió cuando le entregaron la llave de la casa…
Majo cuenta que la primera vez que actuó en Teatro Espontáneo estaba nerviosa, sentía una gran expectativa y mucha vergüenza y entonces no invitó a nadie…
Gustavo dice que el Teatro Espontáneo tiene que ver con la solidaridad, con el compartir, el respaldarse… recuerda que era muy chico y se estaba quemando un rancho en el balneario, tenía siete años y los vecinos se repartían las tareas para salvar al rancho, y le tocó ir a la playa con una pala más larga que él a cargar arena para apagar el fuego…
Daniel Capretti, músico, recuerda la primera vez que ordeñó a mano en el tambo del tío y la vaca le pegó con la cola en la cara…
Mariano cuenta que la primera vez que invitó a una persona a ver un ensayo del grupo, la invitó dos horas antes por error y luego no sabía cómo explicarle su equivocación…

Cada historia fue representada y aplaudida, hay risas, el ambiente está distendido y todos comenzamos a disfrutar la noche…

¿Qué sensaciones quedan de esta presentación?, pregunta Gustavo.
Guillermo quiere seguir viendo… Ver más… es una sensación de querer ver más… y esto, y esto otro… quiero más…
Sensación de las dos caras del teatro, el humor y la tragedia, dice otro sentado a su lado… Gustavo plantea ver esto en una escultura que sale excelente…

Lorena dice que le asombran los gestos, en el teatro convencional no hay tanto gesto, no ve tanto gestualidad cuando va al teatro…
Le gusta que interactúe el actor con el público y le da un poco de cosa…
Se ve esto en una estatua… “Cosa que te vaya a tocar hacer algo”… “A mí me da como una cosa”… “Cosita”… “Ah… yo no paso ni loca…”

Laura dice, el año pasado incursioné en el Teatro Espontáneo, la sensación es como un sentido de pertenencia, verme a mí misma en el escenario con los compañeros… se representan dos arcillas con el sentido de pertenencia, Majo arcilla, Juan escultor y Fernando arcilla, Iliana escultor, sale excelente…

Gustavo pregunta si alguien tiene una historia para compartir…
Violeta pasa adelante y cuenta… hoy día y por lo general no tenemos demasiada comunicación, tenemos miedo de abrirnos a los otros, quiere contar el nacimiento de una amistad… Dice que viajaba todo los días a la misma hora, en la misma línea de ómnibus hacia su trabajo… y se encontraba siempre con las mismas personas, que tomaban ese ómnibus por la misma razón… era un viaje largo, hasta Carrasco… Un día, dos o tres paradas después, sube una señora con una torre de computadora en sus brazos… sacó boleto y quedó parada, no había asientos libres…  se ofreció a llevarle la computadora… le dijo que sí, pero con un poco de miedo, le dije voy hasta Carrasco, me bajo en Cooper… Ah, yo también… Bueno, quede tranquila que yo llevo la máquina y usted no está cargando… y así hicimos… pero bueno, conseguí gracias a eso a una amiga, que tiene muchos méritos, que me valora, que está acá hoy presente, que me acompañó, hoy vive al lado de mi casa y somos muy amigas…si no hubiera tenido ese gesto no hubiera ocurrido esta amistad…. Es importante que tengamos diálogo, hablar con alguien, establezcamos lazos…

Gustavo plantea hacer dos escenas, una del ómnibus y otra en la consolidación de esa amistad.
Violeta elige a Iliana para hacer de ella, Majo hace de Norma, la amiga, Fernando es el conductor del ómnibus, Juan y Macarena pasajeros…
La escena del ómnibus sale muy bien, divertida, hay risas y aplausos.
La segunda escena, utilizando telas, está muy buena… hay mucha sutileza, volatilidad, desplazamiento, suavidad… termina con un suspiro y un “¡¡Qué suerte!!... de Iliana que arranca aplausos y comentarios…
Violeta dice que queda con mucha emoción porque es revalorizar un instante, pero que quedó grabado y es importante para ella…
Se representa la sensación de emoción en una ventana… “Qué lindo fue”…

Florencia, pasa y cuenta el año pasado me cambié de liceo y el primer día de clase, llegué y le erré al horario, entraba dos horas más tarde, quedé parada en la puerta del salón y de repente miro y éramos cuatro que estábamos en la misma situación… no hablábamos… yo no sabía si hablarles o no… dos de ellos hoy son mis mejores amigos, y con los otros dos me doy pila… se notaba en el aire que todos éramos nuevos en ese liceo… primero no hablábamos, después sí y hoy somos amigos…
Macarena hace de Florencia, Juan hace del hoy más amigo, Majo amiga, Iliana y Fernando son los otros compañeros…

Vamos a representar esta situación, la primera parte hay mucho silencio y la segunda parte con sonido y movimiento… Se representa la situación incómoda… estuvo muy bueno…

Florencia dice que el sentimiento que le viene al verla representada es emoción… 
Gustavo pide una estatua de transformación con el primer momento de Florencia, de lo digo y no lo digo, y la timidez, me animo o no me animo… luego ella la va a transformar…
Se hace la estatua y Florencia la cambia… fue un largo proceso de cambio muy disfrutado por Florencia y por todos que nos reímos mucho…
Ahora hacemos toda la construcción y el grupo arranca de la estatua inicial y la va cambiando hasta llegar a la transformada… quedó excelente… muy disfrutable, la gente aplaude, se cuelga…

Gustavo dice que el Teatro Espontáneo tiene esta magia de poder ver la transformación de lo que construimos colectivamente, es muy interesante…

Ivana pasa al frente y dice me dedico a la docencia, la primera vez que fui a dar una clase era practicante, tenía que dar una clase de matemáticas… tenía todo bajo control, todo planificado, había repasado una y otra vez todo lo que tenía que dar… cuando enfrenté a la clase… !!Me desmayé…¡¡… en el fondo sentí que eso no era para mí, que era un imposible… había una directora que me habló y me dijo tenés que volver al ruedo, tenés que ir y enfrentar a esa clase… y me dieron un terrón de azúcar para que me recuperara… y volví, muerta de miedo, pero lo enfrenté y al final la clase salió bien… ahora hace 23 años que doy clases en Secundaria… no sé si estuvo bien o mal la directora, pero bueno… ahora ya está…

Iliana es Ivana, Directora Majo, Juan es el Tribunal, Macarena la clase y Fernando… el terrón de azúcar…
Primera parte cuando la historia hasta el desmayo y segunda parte Ivana con el terrón de azúcar volviendo a la clase… se representa y sale con mucho humor, muy divertida… Fernando impagable cuando se retira de escena con un “Si no fuera por mí, eh”….
Muchas risas y aplausos…

La sensación de esta escena es una cosa que parece un mundo en el momento, cosas chiquitas y a veces parecen enormes, dice Florencia… eso de que cosas podemos hacer y luego lo logramos….

Sensaciones que hayan quedado de estas historias, pregunta Gustavo…
Romper el hielo… algo como arreglar situaciones… dice Miguel.
Una especie de terapia para el crecimiento… Crecer con las experiencias…
Alegría…. Apertura….
Vamos a hacer un ánfora con todas estas sensaciones, pide Gustavo… Sale excelente…

Ahora vamos a hacer la música entre todos, se reparten instrumentos… hacemos un pequeño ensayo…!muy bien la música! dice Gustavo, todos estamos formando parte de esta obra…

Nos queda ponerle el nombre… ¿Qué nombre le pondríamos?
Flor Abriendo, dice Miguel… Vamos a ver este nombre en una máquina que se va haciendo más grande cada vez… sale muy bien…

En eso Majo da un paso adelante en el escenario y dice que en representación del sindicato de actores quiere trasladar el pedido de que se haga un Coro…
La patronal (representada en este caso por el director) no emitió respuesta…

Surge otro nombre… Historias Hilvanadas… la vamos a representar con una estatua donde todos participamos con música, instrumentos, palmas… se hace la estatua y en el último instante, Ivana se levanta de su silla, corre hasta el piano y toca una tecla… ¡buenísimo!

Nuestras vivencias, propone Pablo como nombre…
Bien, dice Gustavo vamos a hacer un coro sobre esto….
“¿Contará algo la gente?”… ¿”Contará?”… “¿Puedo contar?”…”Hicimos el coro, hicimos el coro”… “La primera vez que vi un niño descalzo”… “Un niño, la primera vez… descalzo”…
“Historias terapéuticas corta hielos”…  “Rompé el hielo”… “¿Contigo… puedo contar?”…

Aplausos….
Gustavo explica que la celebración tiene que ver con esa historia formal o legal de iniciar el proceso de la personería, lo que abre posibilidades a proyectos sociales, a seguir buscando lo que siempre, hacer esto que disfrutamos y que nos permite sanar, sanar a través de compartir, de representar, de unir lazos y de unirnos en esta experiencia tan rica que es el Teatro Espontáneo…

Todos nos aplaudimos a todos y finaliza la obra…

Nos quedamos charlando en grupos, comentando lo que hemos vivido… a mí nunca deja de sorprenderme la reacción de quienes presencian una obra de Teatro Espontáneo por primera vez, es algo totalmente diferente a lo que imaginaron, quedan realmente impresionados e  impactados por la experiencia… es algo que me ha ocurrido varias veces y hoy ha sido una de ellas…

Luego, más tarde, la tradicional reunión de festejo pos obra, donde nos acompañan nuevas amigas que hoy vinieron por vez primera y donde compartimos las picadas, las pizzas, las cervezas, las bromas, los chistes, los comentarios y el afecto…

Adentro, sigue cálido… afuera, hace un frío terrible…


Julio

lunes, 6 de junio de 2011

Crónica - LA FUNCIÓN DE LA FUENTE DE LAS GARZAS


Mi registro de la función no estuvo hecha desde un papel y lápiz especificando cada uno de los nombres de las emociones presentadas y los nombres de las personas que los dijeron (saben bien que este no es mi fuerte) sino más bien desde lo que fui sintiendo con “las tripas” y el corazón y este es el recorrido que voy a realizar en la crónica de la función. Una función que me hace rememorar el teatro de sus orígenes, el que se hace en los parques, en las plazas, en las fábricas, en las escuelas, el teatro que se construye a partir de la propia vida.
Una de las cosas que más me enseñó esta travesía en la vida a través del teatro espontáneo es que lo que nos pasa no son casualidades sino causalidades, entonces empecé a preguntarme por esto de las garzas. Aparece entonces que se trata de un ave migratoria y que habita cerca de las aguas, ya sea dulce o salada, dos características con las que me siento muy identificado, pero por sobre todas las cosas es un ave que construye sus nidos en pequeños arbustos y lugares poco elevados de bañados y ríos en defensa de animales rastreros como son las serpientes y mapaches pero quedan a su vez muy expuestos a los peligros de los ríos y de los bañados fundamentalmente de los cocodrilos. Esto porque parece un contrasentido de que a pesar de que existan todos esos peligros se anime a hacer un nido tan expuesto a esta situación de peligros inminentes. En definitiva parece como una fuerte apuesta a la vida.
Todo parecía indicar que no era el momento ni el tiempo más indicado para realizar la función en el Jardín Botánico, primero porque nos faltaban dos actrices que sin lugar a dudas se sintió su falta, aunque también se sintió sus presencias de alguna manera entre nosotros.
En segundo lugar porque cuando voy a proponer el cambio de fechas (que era la única opción posible para que pudiéramos a pesar de todo realizar la función) me entero en esa ocasión que la persona con la que había hablado y acordado para realizarlo, el Director, había tenido un accidente automovilístico en Durazno. Bien, me dicen que como ya estaba todo hablado se iba a hacer igual y me pasan con una persona que es la que dicta los cursos los fines de semana en el Botánico, hablamos sobre el lugar, sobre las posibilidades, la zona donde lo íbamos a hacer, en ese entonces el patio de los Geranios, y a los dos días los Geranios dejan de ser parte de la función y nos trasladan a un lugar que sería casi como en el medio de uno de los caminos. Recorrimos algunos otros lugares con Juan y finalmente encontramos este donde sentimos que era el mejor, a mí me pasa una especie de vibración, que sentí que ese lugar era apropiado y no el anterior.
Pero si veíamos dificultades y a pesar de ello queríamos hacer la función igual, comienzan a aparecer otras que nos continúan tironeando hacia atrás. Cristina de los cuencos con una diarrea persistente de tres días, la madre de Mariela sufre una fractura de rodilla ese mismo día y para completar recibo un mensaje de Mariano que hacia 40 minutos que estaba en la parada porque justo ese día COME había decretado un paro en sus servicios. Así con todas estas situaciones, con el sonido de un partido de futbol del lado de atrás del Jardín, cosa que no se había previsto y con los parlantes que llegaban casi como si se estuviera dentro del estadio al propio lugar de la función y a su vez como si fuera poco un partido que tiene 7 goles, termina 4 a 3.
En el medio de todo eso, había que hacer el nido como las garzas y apostar por la vida. Nos fuimos a preparar en nuestro ritual de caldeamiento, que es como siempre digo como la marca de lo que va a suceder después, apenas con 15 minutos previos a la hora fijada para la función, tuvimos que hacerlo con la falta de uno de nuestros integrantes como Mariano porque apenas si le dio el tiempo para llegar y acomodar sus cuencos. Daniel tampoco podía estar con nosotros porque ya estaba con sus instrumentos en el medio del público que ya comenzaba a acomodarse en las sillas.
A pesar de todo, sentí una vibración especial, tanto cuando nos dimos las manos y formamos un círculo muy pequeño, de cuatro actorantes, pero que lo sentí muy poderoso y también sentí como una fuerte potencia cuando enviamos energéticamente un “regalo especial” al lugar donde íbamos a realizar esta dura apuesta por la vida frente a todos estos factores.
Cuando vamos a iniciar la función, que en este caso comenzaba con el toque de cuencos empiezo a ver que la gente que se agrupaba en el lugar hacía que muchos quedaran de pie en la zona de atrás y hago una seña para que se trajeran el resto de las sillas que nos ofrecía el capataz además de las 40 que habíamos llevado sobre nuestras cabezas con Juan. Primera prueba superada, se llenaron las 40, más las 15 restantes, y aún quedaba gente sentada en el pasto o parada detrás.
Comenzamos la función diciendo nuestras emociones y presentándonos, mostrándonos en algo que en lo personal siento como muy revolucionario del teatro, que es que los actores, músicos y director se presenten con sus propios nombres y sus propias emociones. Yo entiendo que esto si se hace realmente sentido marca un punto de inflexión en la comunicación y abre en forma maravillosa las puertas de todos los presentes. Imagino que en algún lugar del cuerpo del espect-actor hay algo que está diciendo “si estos tipos vienen acá  y me dicen su nombre y me cuentan a mí su emoción, lo siento como algo sincero, verdadero, y un lugar donde puedo entregarme y confiar mis propias sensaciones y emociones”.
            Es esto lo que permitió que las sensaciones del público comenzaran a fluir con mucha agilidad, y sentí en un momento determinado, cosa que no me lo hubiera imaginado al comenzar, que podía hacer un picoteo de varias sensaciones para terminar mostrando en un ánfora las distintas  emociones de la platea en general, fueron todas muy profundas y mostrando su “entrega” a lo que íbamos a construir entre todos.
            Llega una última sensación que quizás englobaba todo lo que había estado pasando en el desarrollo hasta ese momento de la función. Un comienzo con muchos ruidos, con mucha incomodidad, que se podía trasmitir de uno hacia el otro pero que luego se va transformando en una comunicación donde todo, hasta los gritos del “churrero”, de los parlantes de la cancha, de la gente que pasaba por alrededor, comenzaban a integrarse en ese diálogo fecundo que se daba a través del teatro espontáneo.
            Esta persona logra mostrar en esa estatua de transformación lo que realmente estaba pasando y nos permite mostrar a su vez en qué consiste el dispositivo, la capacidad de transformación que podíamos estar generando desde el permitirnos abrir las puertas a una expresión espontánea.
            Y llega el momento de las historias, siempre digo que hay como una búsqueda especial hacia esa historia que nos va a representar a todos nosotros, a veces la búsqueda puede hacerse en silencio, permitirnos esperar a que aparezca, otras veces se va armando, se va construyendo historia tras historia.
            Así, la primera historia que trata sobre una situación de contemplación hacia la naturaleza, de escuchar una música meditativa y de permitirse aflorar distintas sensaciones, lo que  representó el primer “momento” de la función.
Una segunda historia, que entiendo que da un paso más, nos habla precisamente de la posibilidad de manifestación de esta transformación, una adolescente  que concurre por primera vez a un Hogar de chicas y que culmina con un canto emotivo de cumpleaños feliz y que me permite desde este planteo invitar a algunas de estas chicas del Hogar que estaban allí presentes para que pasaran a integrar el elenco de actores. Segunda parte de la transformación concretada, se hace efectiva la figura del espect-actor, a través de estas dos chicas todos los espectadores pueden sentir que no solamente son sujetos audio-visuales sino que a su vez pueden integrar todos los sentidos y el movimiento para revivir y hasta transformar una historia de su vida.
Y finalmente la tercera historia, esa que es “la sellada”, la buscada y que a veces hay que escarbar para encontrarla. Una historia que sin duda estaba muy contenida, pero que nos dimos entre todos la posibilidad de que pudiera aflorar, que pudiera nacer desde nuestra actuación, diría la historia otoñal que da lugar a que la sinfonía de cuencos se hiciera “carne” en nuestras historias particulares. La despedida de tres hijos, uno tras el otro que se van a buscar mejores horizontes a otro lugar, la resignación, la fuerza y el amor de una madre representada en esa historia personal que sale a luz desde las vibraciones de los cuencos, desde nuestras representaciones de emociones y  de las historias anteriores que fueron entretejiendo esta historia final.
Elige como protagonista a Juan, aquí hago una nueva mención a las garzas, el primer vuelo de los pichones de las garzas se transforma en una situación muy temeraria puesto que si caen al rio o bañado podría ser su primer y último vuelo a la vez, esto hace que ese primer vuelo no sea en un momento al azar, sino que se busca el momento indicado para que todos los pichones realicen el primer vuelo juntos, esto es como el tan manido salto al vacío donde no sabemos lo que pude pasar, pero sí sabemos que lo hacemos todos juntos.
En ese momento tuve ganas de decirle al resto de los actores, cuiden a Juan, esta es también parte de la historia de su vida, así como en otras ocasiones dije algo para cuidarnos a cada uno y había visto como a lo largo de la función Juan se había encargado de cuidar que se mirara a la persona que pedía la sensación o cuidando a las chicas que pasaron después o dándole un toque especial con la tela para englobar una imagen determinada. Ahora me parecía que era a Juan al que había cuidar en esta historia. No lo dije, pero sin embargo sentí que de alguna manera el resto de los actores lo cuidaron aún sin saber esta historia personal.
En ese sentido les quiero agradecer, agradecer por el cuidado, por el salto al vacío, que terminó siendo un “latido común” entre todos, y que terminó siendo una estatua, que son las que más me gustan, donde el público participa en su construcción.
Agradecerle a Mariano el vencer las contrariedades del día y estar allí poniendo lo mejor de sí, agradecerle a Ana esa “limpieza de energía” que puso para que todas esas “ondas negativas” no hicieran mella en nosotros, agradecerle a Fernando toda su buena onda y ganas para decir “vamos arriba que la cosa sale”, agradecerle a Daniel, que a pesar de su pantalón de pana se bancó el calor haciendo entrar poco a poco al público que se iba acercando a través del sonido de la flauta y de la guitarra, de no establecer una línea paralela de lo actoral y lo musical sino entremezclar toques y sonidos en momentos propicios y especiales, todo un logro en este tiempo, lo sé y mis felicitaciones por ello, a las compañeras de los cuencos.
Al finalizar la función me dice Fernando, “Che, y las garzas de la fuente esta donde están”, yo creo que estuvieron ahí, a un costado, preparando su nido, volando por sobre los pantanos, apostando por la vida, y haciéndola florecer.
Quedan más vuelos para las garzas, quedan más saltos, seguramente vengan otros que puedan ser más duros, más peligrosos, pero siento que nos estamos preparando para esas y otras muchas también.
Gustavo

Jardín Botánico - Fuente de las Garzas.