miércoles, 18 de diciembre de 2013

REPERCUSIONES





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Buenos Aires, 2 de diciembre de 2013
Queridos/as amigos/as de ACTORANTES
Iliana, Karina, Fernando, Mauricio, Juan y Gustavo
Presente
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Por medio de la presente, y en nombre del área de JUPIC (Justicia, Paz e Integridad de la Creación) San José del Sur, quiero agradecerles profunda y sinceramente por el espacio que nos regalaron el día 23 de noviembre por la tarde, en el Museo de la Memoria.
El aporte que nos han hecho ha sido altamente significativo para el desarrollo de nuestro encuentro y en las evaluaciones hemos podido recoger variados y numerosos elogios… Ciertamente, este modo especial de hacer teatro nos ha movilizado y nos ha predispuesto a encontrarnos desde otro lugar: más auténtico, más honesto, más hondo…
Gracias a la generosidad de personas como ustedes, artistas, podemos seguir soñando otro futuro, podemos seguir imaginando otros mundos posibles…
¡Hasta que la vida nos vuelva a juntar!
Con un abrazo solidario y agradecido,
Fernando Guzmán Área de JUPIC


martes, 17 de diciembre de 2013

FUNCIÓN MUME INTERNACIONAL CONO SUR


CUANDO LA MAGIA COMENZÓ

Esta parte de la crónica está dedicada en su totalidad a lo que considero un momento fundamental que genera la base de la magia que va a desplegarse después.
Es un momento que puede parecer como no muy significativo, que cuatro gatos locos, textual, porque éramos cuatro, comiencen a imitar los pasos unos de otros debajo de los árboles; alguna gente que pasa, que mira incrédula, algún otro que piensa que es parte de alguna presentación artística de las tantas que hay en la casona y el entorno.
Hasta que llegan dos más, una cantando, y el otro al rato de haberse ido a cambiar; ahí los cuatro gatos locos pasan a ser seis.
Se continúan ensayando y repitiendo los pasos, los caminares y los gestos de los demás, hasta que podemos centrarnos por fin en una ronda, poder trabajar confianza, poder hacernos regalos que van transformándose, poder ir poniendo en juego la conexión, como quien prueba los enchufes haber si hay corriente, y de a poco la corriente empieza a fluir, como quien prueba los micrófonos con el “un, dos, ssí, un, dos”, así se va agudizando los cables conectores, las neuronas, las dendritas de las neuronas se empiezan a conectar.
 Y lo ensayamos finalmente con la construcción de los regalos, recibo un regalo, que es energía, y tal como viene la rearmo y la transformo para hacer un regalo a otra persona, y así sucesivamente hasta llegar a regalos colectivos, las conexiones se hacen más fuertes y más profundas. Hasta que hay una conexión total, de más de 220, de 250 o hasta 300 y la mandamos al escenario. Esa potencia la sentimos después en nuestras manos, mirándonos a los ojos y diciendo “Aquí comienza nuestra función, hagamos magia, transformemos lo que está presente en el grupo hasta hoy”
Y la magia se hizo, empezó la función.
Gustavo

Función MUME: “Recuerdos, historias, pasado-presente-futuro hecho carne”
La mística del lugar, la sensibilidad que se despierta hace y repercute en el todo directamente. Una función más que única, una función mágica, una función con llantos, emociones, risas, curiosidad, condimentada a la perfección.
En la que surgieron historias, emotivas, fuertes de vivir, que movieron e hicieron carne sucesos de nuestro pasado que involucran a la sociedad por entero. Generando en el escenario conexión, apertura, dialogo, relación, siendo un cuerpo único, no una suma de individuos, sino todos uno.
Logrando superar cualquier desencuentro encontrado en el grupo. Fuimos uno solo, fuimos haciendo, fuimos construyendo, fuimos cambiados y fuimos hechos por esas historias, pasado-presente-futuro hecho carne, hecho cuerpo, hecho materia pero con esencia, fuimos todo, fuimos uno, fuimos siendo… 
Mauricio

FUNCIÓN EN SUA Convenio CCZ 1

Función SUA “¿Participación estás?
El momento de empezar se acercaba, la poca gente impacientaba, y en el aire volaba el fantasma de un acuerdo previo que molestaba. Se atrasaba el comienzo, es que la gente no llegaba, se decide por mayoría realizar la función y romper con el acuerdo establecido de antemano. En mi entender este hecho no fue uno más, sino que repercutió de manera directa en lo que aconteció.
Éramos un árbol en otoño, pero ya casi sin hojas, con ramas muy dispersas entre ellas, con pocas hojas marchitas que perdían fuerza, con poca vitalidad, corría una briza poderosa que las tambaleaba al punto casi de que las pocas hojas salieran volando hacia otros senderos sin rumbo alguno, las pocas hojas que quedaban prendidas se dividían, algunas hacían lo que podían con su mejor cara, mientras que a otras se les notaba un malestar por la situación que enfrentaban, era como si algo se había roto, como si un acuerdo no se hubiera cumplido entre ellas. Pero a pesar de todo lograron llevar adelante su cometido, que el poderoso viento no las alejara de su árbol tan preciado.      
Comenzó así el momento más esperado, las historias sobre participación, recuerdo a Judit como olvidar…  Añoranza de un tiempo vivido, recordando lo transcurrido, viendo la vida pasar, cuando el tiempo aun no era tirano, donde la esperanza aún seguía con vida, como si un día te levantaras y sintieras que  algo podías cambiar, aun podías hacer algo para mejorar, hoy lo seguís haciendo pero más cansada que ayer, ya el peso de las luchas, el peso de los sinsabores comienza a doler y pesar…  pero no bajas los brazos, transmitís tus experiencias quieres ser oída, no quieres que se comentan los mismos desencuentros, pedís que te escuchen, quieres hablar y hoy sentís que desde este nuevo rol aun podes seguir luchando por el cambio.    
Una función más, única como todas, con ánimos encontrados y desencontrados, quizás con poca conexión y malestares por demás, pero una función más llenas de emociones tantas como cantidad de personas y aun así muchas más.
Cronista Mauricio Gutiérrez

domingo, 3 de noviembre de 2013

FUNCIÓN EN EL ATENEO "UN TOQUE POR LA PAZ"

Función del 31/10/10
Construcción de una máquina de la paz

En las últimas horas leímos y escuchamos sobre “máquinas de matar”. No es el efecto de un niño inadaptado, ni de una familia, es el efecto de una máquina de los mas media que produce la violencia cotidiana, entre los padres, de los padres a los niños y también entre los niños.

“Según la reconstrucción de las últimas horas del pequeño que hizo la Policía, el niño y sus asesinos habían salido con el pretexto de cazar pájaros sobre las 14 horas. Una vez llegados al lugar, uno de ellos lo tomó mientras el otro lo apuñaló varias veces. Luego lo atacaron con el machete. El niño, aún con vida, logró zafarse y se tiró en un pozo. Pero los niños de 12 y 14 años lograron que volviera a salir con la promesa de que no le harían daño. Una vez afuera, lo ultimaron.
Los dos jóvenes mataron al  niño de 11 años a machetazos en Maldonado ante la presencia de la hermanastra de 5 años de uno de ellos que los acompañó ya que pretendían simular un caso de abuso por parte del menor asesinado.”

No hay duda, son cosas de película, los niños no nacieron con eso, lo aprehendieron de algún lado.
Cuando entramos a un espacio o sala de función el primer objetivo es que algo en algún lugar de una persona se transforme, con esto ya alcanzamos el cometido, si hay dos personas que trascienden a través de las imágenes, sonidos, y movimientos que le devolvemos algo de su vida o sus sueños es ya mucho más y ni hablar si logramos multiplicar nuestra propuesta en varias personas que asisten al lugar.
  No sé si habremos llegado a este último nivel, lo que sí sé es que al menos Washington y Susana revivieron parte de sus vidas y sus sueños, y lo más importante, lograron transformarlo asumiéndose en protagonistas de lo que les pasó.
Washington cuenta una historia, común a los que hemos trabajado historias del nido del Museo de la Memoria, la historia de haberse transformado de Washington en letra C, y de haberse encontrado con otros en el obelisco y volverse a encontrar a sí mismo.
Ese encuentro estaba cargado de optimismo, era nada más y nada menos que reencontrarse con el Washington que era, reencontrarse con su persona. No lo vio exactamente así en la escena, o quiso que fuera más optimista aún. Hicimos una estatua de transformación, a la que contribuyeron otros espect-actores que habían participado del acto del obelisco. Único momento en que pudimos congeniar una música de pendrive y ese momento de transformación salió muy bien y fue muy aplaudido.
La segunda historia fue de un sueño, el sueño de Susana niña después de haber pasado la “máquina de la segunda guerra mundial”, otro logro y otra transformación, aquella niña que soñaba constantemente que venían soldados a buscarla y corría hasta el pretil de la azotea, logró despertarse y reencotrarse también la Susana del sueño consigo misma.
Todo esto sin haber podido utilizar a nuestro favor una gran sala, una buena acústica y buenos focos de iluminación. En ese entorno desfavorable logramos construir una “máquina de la paz”, máquina que construyó los nombres de “Angustias y esperanzas”, “Sueños y realidades”  “La realidad de la vida”.


Anoche tuve un sueño que nadie merecía ¿Cuánto de pesadilla quedará todavía,
quedará todavía?

Si pienso que fui hecho para soñar el sol y para decir cosas que despierten amor.
¿Cómo es posible entonces que duerma entre saltos de angustia y horror?

En mi sábana blanca vertieron hollín, han echado basura
en mi verde jardín si capturo al culpable de tanto desastre lo va a lamentar.

Yo soñé un agujero bajo tierra y con gente que se estremecía al compás de la muerte,
al compás de la muerte.

Yo soñé un agujero bajo tierra y oscuro y espero que mi sueño no sea mi futuro,
no sea mi futuro.

Si pienso que fui hecho para soñar el sol y para decir cosas que despierten amor.
¿Cómo es posible entonces que duerma entre saltos de angustia y horror?

Cuánto de pesadilla quedará todavía ? No lo sé, solo sé que nosotros construimos una máquina de paz, frente a tantas máquinas de violencia cotidiana, construimos una máquina que reivindicó sueños y transformó pesadillas.
Al final de la función sentí que no habíamos podido aprovechar algunas bondades de la sala y no supimos contrarrestar la falta de música, cuando Susana finalmente me dio un beso emocionada descubrí que aquella niña perseguida por soldados que había querido saltar de la azotea hoy estaba de nuevo en casa. Una nueva máquina estaba en funcionamiento.

Gustavo

Conductor y haciendo un poco de cronista también






FUNCIÓN SOBRE PARTICIPACIÓN CIUDADANA CCZ1 EN AFEU

Función en AFEU.

Buscando la participación.

Los nervios me invadían recorrían cada célula de mi ser, la función iba a comenzar, las sillas vacías me incomodaban, sentía una revolución intensa, estaba ansioso por comenzar e impaciente a que alguien llegara.
Comenzamos a caldear mis energías volvían a mi cuerpo, ese tipo de energía que a uno lo deja calmo, sereno y comienza a sentirme en paz. Risas, abrazos, palmadas, sensaciones, comenzaron a flotar en el aire. Y llego el momento de salir... invitamos a la gente a pasar al escenario a descubrir la energía que allí se presentaba. En el aire se comenzaba a sentir una atmósfera de que algo iba a pasar. Se realizó un toque con los cuencos, uno en representación de la música, otro por los actorantes y luego por la gente presente. La mística en el espacio comenzaba a tomar vuelo. Así se abrió paso a la presentación todos juntos, unidos, siendo un cuerpo de 8 cabezas y 16 patas, un monstruo bastante “simpaticon” y alegre.
Se abrió paso a la presentación sobre participación. Luego se recibieron sensaciones que se representaron en el escenario, se empezaba a materializar y hacer carne, sentimientos y emociones de la gente allí presente. Fue un momento inspirador en el cual emociones y sensaciones se hacían cuerpo, conectadas y vinculadas directo desde el corazón de quien las expresaba y sumergida en el escenario por el grupo de actorantes. Recuerdo una escultura que me erizo la piel, el poder de la fluidez hecha persona, era un baile magistral, ellos ambos dos conectados en un solo ser, que expresaban una emoción, fascinando mis retinas, mis sentidos por completo, subsumidos en paz y tranquilidad ante lo que veía.
Se convoca a ordenarnos en subgrupos y contar historias bajo el sonido de la lluvia, este sonido y el hecho de ser pocas personas dio lugar a una función intima en la que se logró despertar historias fantásticas.
Entre risas y emociones se presentaron historias, historias con finales reiterativos, con finales sin finales, con finales anticipados, finales entre risas, finales imprevistos, finales y más finales, pero finales sin un fin.
Cada historia como un viaje hacia otra realidad, a otra dimensión, un pasaje de ida hacia los recuerdos, hacia la mente de quien lo cuenta, directo a su corazón, conectados y unidos, en una escena que muestra, que dice, que habla, interpreta, siente y vive.
Una función divertida, entre muchas risas y emociones. Una función intima, cálida, como la briza del viento en la rambla con una cerveza en mano en una noche de calor sofocante, una función única como lo son todas.




Cronista: Mauricio Gutiérrez. 

sábado, 8 de junio de 2013

CRONICA DE FUNCIÓN EN SALA TEATRO AEBU EN ENCUENTRO MEMORIA, PRESENTE Y FUTURO

Sábado 25 de mayo. Función en AEBU.

“La historia no es lo que uno vivió
sino la que uno recuerda
 y cómo lo recuerda para contarla”
Gabriel García Márquez.(Vivir para contarla)

¡Qué difícil escribir una crónica! Intento recuperar  los momentos vividos el día de la función y no me es fácil, siento que quiero ser lo más fiel posible a lo que sucedió ese día. Recuerdo que Gustavo siempre dice que al escribir la crónica es más importante lo que uno sintió y puede recuperar que una recopilación exhaustiva de detalles.
También decimos que la función no es solo el día de la actuación sino que comienza con los últimos ensayos y termina el día de la crónica.
El último viernes que ensayamos, el anterior a la función me quedé gratamente sorprendida por lo que vi. Hacía muchos ensayos que no iba y me gustó ver la presentación que se haría el día sábado. Me pareció que todos tenían una fluidez corporal ganada y que lo que se planteaba sobre la memoria era sumamente creativo. Me gustó además que las versiones sobre qué es la memoria fueran tan diferentes. Me sorprendieron muchas cosas. La primera fue que el texto que envió Oscar fuera de su autoría. Realmente creo que muchas veces, el añorar el pasado nos hace sufrir, nos impide vivir el presente, tal como se propusieron hacer los dioses al decir de Oscar, al darnos el don y la maldición a la vez de la memoria. Recuerdo como ese día al ir llegando todos Oscar les iba preguntando si les había gustado lo que el había mandado… y todos compartíamos el error… creíamos que el texto sería sacado de alguna página en Internet y no de la imaginación de nuestro compañero. Muchas cosas me sorprendieron ese día, también la cantidad de gente que había en el ensayo.1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, conmigo 8 actores… dos músicos un director… a la flauta! Y miraba y miraba a todos, y no sé si alguien se dio cuenta o no. El día de la función me pasó lo mismo, los miraba a todos ahí paraditos y los contaba, como maestra que tiene miedo de perder a algún niño en un paseo, y los veía y pensaba: “Qué lindos que son, todos vestidos de negro! Esto tiene que salir bien.”
Y me sentí orgullosa de ser parte de la compañía. Veníamos hablando sobre si hacemos siempre lo mismo, sobre la evolución del grupo o no, sobre no estancarnos, sobre el rondar sobre las mismas cosas una y otra vez. Y realmente vi un cambio importante en como se están haciendo las cosas.
Del día de la función destaco la historia sobre la mamá de la narradora, empleada doméstica que justo cae a trabajar en una casa que estaba siendo allanada. Una situación que acerca a la trabajadora y a sus patrones, que seguramente pertenecían a clases sociales distintas. “Mi mamá se comió los papelitos como una campeona” dijo la narradora, con un dejo de orgullo en su voz, manifestando no haber comprendido demasiado en ese momento, sino que pudo entender ese acto de protección para con ss compañeros de militancia mucho después. Lo que si comprendió la niña en ese momento fue seguramente  que tenía que quedarse callada, que el horno no estaba para bollos.
“¿Quién querés que haga de vos?” “Ella, la chiquita”… la que debutaba ese día, fue la elegida para representar ese personaje. Fue una historia muy movilizante. Entonces luego, me impactó la señora que llega después… y cuenta una historia que no es historia y que no le sucedió a nadie pero que quizás sea sobre su hijo, pero no es, y que se debate entre la formalidad y el desenfreno o lo que sea… Lo que me salía pensar en ese momento fue: What the fuck? Gustavo intentaba reconducir a la señora a lo que es el teatro espontáneo, “la historia tiene que ser algo que te haya pasado, no puede ser algo inventado.” Pero la señora no entendía y no entendía. Sinceramente no pensé que la pudieran llevar a cabo, pero increíblemente la pudieron remar y salió. Pensé, será que la historia anterior fue tan fuerte que condujo a esta otra, mucho más liviana? Pienso que cada vez que pienso algo así o que una historia fue una porquería Gustavo siempre dice: La historia que siguió tuvo que ver por tal o cual cosa y en el final dice tal o cual otra que se relaciona con tal o cual…. Sigo intentando ver una conexión pero no la veo… quizás Gustavo diga que le pareció al final… así que esperen a terminar de leer esta crónica.
Ah, y me había olvidado, en la presentación, la fluidez de los movimientos me hizo centrar en eso en la primera parte de esta cronica pero no nos olvidemos del papel de la música. Ahora, los dos muchachos que fueron a la función eran los mismos que vi en el último ensayo? No, no puede ser, no puede ser que hayan evolucionado tanto. “Nos juntamos alguna vez luego del último ensayo, se notó?”…. Dijeron tímidamente… y si, se notó y mucho, sobre todo que llevaban una base ensayada en conjunto que servía como caballito de batalla y sobre la cual improvisar.
Una última reflexión. Me pregunto por qué cuando nos dicen memoria siempre nos retrotraemos a la dictadura o a historias similares? Creo que hay que intentar recuperar también otras memorias, además de la histórica las de las pequeñas historias personales, que son igual de importantes…. la que retrotrajo a Juan al momento en que nacieron sus hijos el día en que vió desde el ómnibus a esa parejita embarazada, la que retrotrae a Fernando a todo el esfuerzo que le costó recibirse o a Iliana a ese día de oleaje y de susto, o a eso que dice Gerardo cuando habla de que a veces hay que tomar decisiones y animarse y que eso siempre le es difícil… o a Gustavo cuando habla de que en los cuencos siempre hay vibraciones de otras funciones, de otros momentos o que hace reflexionar a Oscar y decir: ¿Qué es la memoria, es el pájaro, son las alas, o es la jaula?. Eso que retrotrae a los músicos no con palabras sino con notas y sensaciones que otros sintieron antes que nosotros y que ellos transmiten con su instrumento, es la que retrotrae a Viviana al espejo de su abuela.
A mi en lo particular pensar en memoria me hace acordar a la historia más entrañable de mi vida, la que conté y que Karina me agradeció en el último ensayo antes de la función porque seguramente la retrotrajo a alguna historia entrañable suya también… el último ensayo en el cual participé actuando me dejo tan movilizada que no pude volver por varios ensayos. Eso me extraña porque ya soy de las veteranas y no me impresiono tan fácilmente por cosas que saque desde adentro mío… pero en este momento de mi vida pensar en memoria me hace pensar paradójicamente para adelante y hace necesario que me mueva y tome decisiones. Quizás la memoria no sean ni el pájaro, ni las alas, ni la jaula, quizás la memoria sea levantar el vuelo.

Majo

AEBU, Mayo 2013.