Sábado
25 de mayo. Función en AEBU.
“La
historia no es lo que uno vivió
sino
la que uno recuerda
y cómo lo recuerda para contarla”
Gabriel
García Márquez.(Vivir para contarla)
¡Qué difícil escribir una
crónica! Intento recuperar los momentos
vividos el día de la función y no me es fácil, siento que quiero ser lo más
fiel posible a lo que sucedió ese día. Recuerdo que Gustavo siempre dice que al
escribir la crónica es más importante lo que uno sintió y puede recuperar que
una recopilación exhaustiva de detalles.
También decimos que la función
no es solo el día de la actuación sino que comienza con los últimos ensayos y
termina el día de la crónica.
El último viernes que
ensayamos, el anterior a la función me quedé gratamente sorprendida por lo que
vi. Hacía muchos ensayos que no iba y me gustó ver la presentación que se haría
el día sábado. Me pareció que todos tenían una fluidez corporal ganada y que lo
que se planteaba sobre la memoria era sumamente creativo. Me gustó además que
las versiones sobre qué es la memoria fueran tan diferentes. Me sorprendieron
muchas cosas. La primera fue que el texto que envió Oscar fuera de su autoría.
Realmente creo que muchas veces, el añorar el pasado nos hace sufrir, nos
impide vivir el presente, tal como se propusieron hacer los dioses al decir de
Oscar, al darnos el don y la maldición a la vez de la memoria. Recuerdo como
ese día al ir llegando todos Oscar les iba preguntando si les había gustado lo
que el había mandado… y todos compartíamos el error… creíamos que el texto
sería sacado de alguna página en Internet y no de la imaginación de nuestro
compañero. Muchas cosas me sorprendieron ese día, también la cantidad de gente
que había en el ensayo.1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, conmigo 8 actores… dos músicos un
director… a la flauta! Y miraba y miraba a todos, y no sé si alguien se dio
cuenta o no. El día de la función me pasó lo mismo, los miraba a todos ahí
paraditos y los contaba, como maestra que tiene miedo de perder a algún niño en
un paseo, y los veía y pensaba: “Qué lindos que son, todos vestidos de negro!
Esto tiene que salir bien.”
Y me sentí orgullosa de ser
parte de la compañía. Veníamos hablando sobre si hacemos siempre lo mismo,
sobre la evolución del grupo o no, sobre no estancarnos, sobre el rondar sobre
las mismas cosas una y otra vez. Y realmente vi un cambio importante en como se
están haciendo las cosas.
Del día de la función destaco
la historia sobre la mamá de la narradora, empleada doméstica que justo cae a
trabajar en una casa que estaba siendo allanada. Una situación que acerca a la
trabajadora y a sus patrones, que seguramente pertenecían a clases sociales
distintas. “Mi mamá se comió los papelitos como una campeona” dijo la
narradora, con un dejo de orgullo en su voz, manifestando no haber comprendido demasiado
en ese momento, sino que pudo entender ese acto de protección para con ss
compañeros de militancia mucho después. Lo que si comprendió la niña en ese
momento fue seguramente que tenía que
quedarse callada, que el horno no estaba para bollos.
“¿Quién querés que haga de vos?”
“Ella, la chiquita”… la que debutaba ese día, fue la elegida para representar
ese personaje. Fue una historia muy movilizante. Entonces luego, me impactó la
señora que llega después… y cuenta una historia que no es historia y que no le
sucedió a nadie pero que quizás sea sobre su hijo, pero no es, y que se debate
entre la formalidad y el desenfreno o lo que sea… Lo que me salía pensar en ese
momento fue: What the fuck? Gustavo intentaba reconducir a la señora a lo que
es el teatro espontáneo, “la historia tiene que ser algo que te haya pasado, no
puede ser algo inventado.” Pero la señora no entendía y no entendía.
Sinceramente no pensé que la pudieran llevar a cabo, pero increíblemente la
pudieron remar y salió. Pensé, será que la historia anterior fue tan fuerte que
condujo a esta otra, mucho más liviana? Pienso que cada vez que pienso algo así
o que una historia fue una porquería Gustavo siempre dice: La historia que
siguió tuvo que ver por tal o cual cosa y en el final dice tal o cual otra que
se relaciona con tal o cual…. Sigo intentando ver una conexión pero no la veo…
quizás Gustavo diga que le pareció al final… así que esperen a terminar de leer
esta crónica.
Ah, y me había olvidado, en la
presentación, la fluidez de los movimientos me hizo centrar en eso en la
primera parte de esta cronica pero no nos olvidemos del papel de la música.
Ahora, los dos muchachos que fueron a la función eran los mismos que vi en el
último ensayo? No, no puede ser, no puede ser que hayan evolucionado tanto.
“Nos juntamos alguna vez luego del último ensayo, se notó?”…. Dijeron
tímidamente… y si, se notó y mucho, sobre todo que llevaban una base ensayada
en conjunto que servía como caballito de batalla y sobre la cual improvisar.
Una última reflexión. Me
pregunto por qué cuando nos dicen memoria siempre nos retrotraemos a la
dictadura o a historias similares? Creo que hay que intentar recuperar también otras
memorias, además de la histórica las de las pequeñas historias personales, que
son igual de importantes…. la que retrotrajo a Juan al momento en que nacieron
sus hijos el día en que vió desde el ómnibus a esa parejita embarazada, la que
retrotrae a Fernando a todo el esfuerzo que le costó recibirse o a Iliana a ese
día de oleaje y de susto, o a eso que dice Gerardo cuando habla de que a veces
hay que tomar decisiones y animarse y que eso siempre le es difícil… o a
Gustavo cuando habla de que en los cuencos siempre hay vibraciones de otras
funciones, de otros momentos o que hace reflexionar a Oscar y decir: ¿Qué es la
memoria, es el pájaro, son las alas, o es la jaula?. Eso que retrotrae a los
músicos no con palabras sino con notas y sensaciones que otros sintieron antes
que nosotros y que ellos transmiten con su instrumento, es la que retrotrae a
Viviana al espejo de su abuela.
A mi en lo particular pensar en
memoria me hace acordar a la historia más entrañable de mi vida, la que conté y
que Karina me agradeció en el último ensayo antes de la función porque
seguramente la retrotrajo a alguna historia entrañable suya también… el último
ensayo en el cual participé actuando me dejo tan movilizada que no pude volver
por varios ensayos. Eso me extraña porque ya soy de las veteranas y no me
impresiono tan fácilmente por cosas que saque desde adentro mío… pero en este
momento de mi vida pensar en memoria me hace pensar paradójicamente para
adelante y hace necesario que me mueva y tome decisiones. Quizás la memoria no
sean ni el pájaro, ni las alas, ni la jaula, quizás la memoria sea levantar el
vuelo.
Majo
AEBU, Mayo 2013.